Este artículo es la continuación de https://com-partiendo.es/emociones/que-tomas-para-el-miedo-sabes-que-necesita-tu-cuerpo/ en el que hablamos de la necesidad de seguridad, pertenencia, que nos pide nuestro cuerpo cuando sentimos miedo.
En el artículo de hoy os hablo de la emoción del enfado, de la necesidad vital que se esconde tras esa emoción: la libertad.

¿Cuándo fue la última vez que sentiste enfado, rabia, ira?¿qué lo produjo?¿qué hiciste al respecto?

Seguramente en el día de hoy lo hayas sentido: una contestación que no te gusta, el tráfico para ir al trabajo, …, puede que al ir a levantarte de la cama y pensar “no puedo con mi cuerpo, estoy agotado”.

Todas estas situaciones y pensamientos pueden producir enfado, rabia… Cuantas más vueltas demos a los motivos que nos llevan al enojo, más “buenas razones” y más justificaciones encontraremos para seguir enfadados. Los pensamientos obsesivos son la leña que alimenta el fuego de la ira.

¿Y qué se esconde bajo esa rabia?¿qué necesitas en ese momento?

LA LIBERTAD: EL DERECHO QUE TODOS TENEMOS Y QUE NO NOS RESPETAMOS

La libertad es un derecho fundamental de todo ser humano, sí, pero más allá de eso podríamos decir que es la necesidad vital para vivir de forma serena.

En el niño se traduce en la necesidad de expresar sin hablar, conseguir lo que desea. El hecho de que un niño reclame con potencia e insistencia que su hermano le ha quitado un juguete es, en esencia, una manera de hacer valer sus intereses y de evitar que se menoscabe su integridad. Si no lo consigue llorará, le pegará, pataleará…

Más tarde es la necesidad fundamental de poder elegir y poder actuar según el propio criterio. Cuando esto no es así, cuando siento que no actuó como quiero, que no vivo como deseo, que no tengo o puedo perder aquello que tengo…ante esa amenaza, peligro de perder mi libertad de vida, de expresión, de salud, de elección…la emoción que prima es el enfado, siempre, aunque aparezcan también el miedo, la tristeza…pero la que prima, es el enfado.

 

 

No nos gusta mostrar enfado en público, (nos han enseñado que enfadarse en público es seña de mala educación, de no saber estar, de debilidad…). Nos da miedo expresarlo, por lo que tendemos a mostrarlo solo en nuestra casa, acompañados de aquellas personas que nos conocen y que, por lo tanto, cabe esperar que no nos juzguen por ello.

Para evitar mi cólera puedo desensibilizarme (disociarme de ese sentimiento o “taparlo” con otro). También, puedo tragármela o volverla contra mí. Puedo también exteriorizarla realizando alguna actividad que me desahogue y desfogue…o quizá desahogarlo con quien puede no sea la causa.

“Cualquiera puede enfadarse, eso es muy fácil. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y de la forma correcta, eso ciertamente, no resulta tan fácil.”- Aristóteles

CONSECUENCIAS DE NO TOMAR LA MEDICINA EMOCIONAL QUE NECESITAMOS

El detonante universal del enfado es la sensación de hallarse amenazado (lo que la vincula con el miedo). Amenaza no solo física, sino también a nuestra autoestima o nuestro amor propio (como sentirse tratado injustamente, sentirse menospreciado, etc.), a nuestros límites o frustrado en la consecución de un determinado objetivo (desde una simple interrupción o molestia hasta una prohibición o frustración completa).

Una vez que el enfado surge, es importante que gestionemos esos sentimientos y emociones que han nacido en nosotros. De lo contrario, pensamiento hostil tras pensamiento hostil acaban construyendo la cadena del enfado hasta que logran engrosarlo y convertirlo en ira.

Cuando nos hacemos conscientes de nuestros sentimientos y emociones logramos dar un paso más para manejarlos y transformarlos en útiles y no en dañinos. Digamos que pisamos el freno cuando expresamos, pues LIBERAMOS gran parte de la carga afectiva que promueve la llegada de estados de ánimo negativos y potencialmente amenazantes para nuestro equilibrio.

“Cuando no nos hacemos conscientes y no expresamos el enfado, “eso que nos molestó” se convierte en una potente encrucijada emocional que secuestra nuestra mente, nuestro cerebro y nuestro cuerpo” (anónimo)

TODA EMOCIÓN ES CURATIVA, HAY QUE SABER CÓMO

Sea la emoción que sea la que sentimos, siempre que la escuchemos, será un aliado, porque nos está hablando de lo que necesitamos en nuestra vida. Una vez que sabes lo que necesitas, ya es tu responsabilidad dártelo o no (beber si tienes sed, comer si tienes hambre, …).
Ya sabemos que el enfado nos habla de amenaza/peligro sobre nuestra libertad. Ahora, es importante saber si ese enfado es saludable o “no” saludable.

– Emoción primaria adaptativa o saludable: Son reacciones a algo que está ocurriendo ahora mismo. Es un estado vivo que conduce al cambio. En nuestro caso, cuando nos diagnostican la enfermedad de crohn o colitis ulcerosa, gestionar el enfado con los médicos por su tardanza en diagnosticarlo, o conmigo mismo si no acudí a tiempo al médico pensando que no era nada, o con mi familia si le restaban importancia… Si ese enfado nace como sentimiento de amenaza ante la pérdida de mi salud y lo gestiono sin que se genere esa cadena hasta la ira. Ese diálogo interno que va creciendo dentro de mí, pensamiento negativo tras pensamiento negativo hasta hacerme vivir es ese estado de enfado.

– Emoción primaria desadaptativa o no saludable: reflejan un sentimiento de malestar crónico. Emerge cuando tu sistema emocional funciona mal. La persona es incapaz de afrontar y seguir adelante después de una pérdida significativa. En el caso de nuestra salud, no aceptamos nuestra enfermedad inflamatoria intestinal (crohn o colitis ulcerosa). Entramos en la espiral descrita anteriormente. Entraremos en la queja, la preocupación, la tristeza, la búsqueda de víctimas con las que desfogar mi enfado, sin hacer nada para aplacarlo…

¿Es el enfado una emoción recurrente en tu vida? ¿Aparece en distintas situaciones de tu día a día generando un desequilibrio emocional?
No permitas que tu cuerpo, ni tu mente, sufran más, gestiona tu enfado, date esa libertad, si no puedes solo, pide ayuda!!

“Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.”
-Franz Grillparzer-