El verano puede ser una temporada especialmente dura cuando convives con una enfermedad crónica. La falta de energía, el calor, los planes sociales y la presión de “aprovechar” cada día pueden minar tu motivación y hacer que te sientas agotada, frustrada o incluso culpable por no estar al 100%.
Te hablo desde mi experiencia como coach y paciente crónica: la clave está en encontrar formas reales y amables para reconectar con tu alegría, sin presionarte ni exigirte más.
Aquí te comparto tres herramientas prácticas que me han ayudado —y que están en profundidad en mi cuaderno “Conociéndome para aceptarme, respetarme y cuidarme todos los días de mi vida”— para recuperar esa motivación, paso a paso.
1. Escucha tu energía real con un chequeo corporal diario
Dedicar solo dos minutos cada mañana para conectar contigo puede marcar la diferencia. Cierra los ojos, respira profundo y pregúntate:
-
¿Qué sensaciones físicas y emocionales siento ahora mismo?
-
¿Dónde siento tensión, cansancio o calma?
-
¿Qué necesito hoy para sentirme un poco mejor?
Este pequeño ejercicio de presencia es una forma poderosa de respetarte y reducir la autoexigencia que agota.
2. Reactiva la motivación con la visualización anclada
¿Recuerdas algún momento que te haya dado energía o alegría auténtica? Cierra los ojos y visualízalo: siente el lugar, los sonidos, los colores, las emociones. Respira esa imagen profundamente.
Repite esta visualización cada día para activar ese estado interno de calma y motivación. Es una herramienta de PNL que ayuda a tu mente a reconectar con lo que te hace bien, sin forzar. Si no la conoces ni las has practicado nunca, puedes encontrarla en mi web, «aprende a cuidarte», se llama anclaje emocional y podrás realizarlo todas las veces que necesites , hasta que tu mente cambie el patrón emoción-cuerpo (es una de las herramientas que más usamos en terapia por lo que nos auda)
3. Recupera tus hobbies y metas personales con un plan sencillo
Cuando la enfermedad consume energía, es fácil olvidarse de lo que nos gusta o de lo que realmente queremos. Un ejercicio práctico es hacer una lista breve de hobbies o pequeñas metas que te ilusionan, por mínimas que sean.
Luego, dedica 20 minutos al día a una de esas actividades. Puede ser tan simple como leer un capítulo, dibujar, escribir o pasear un rato. En mis cuadernos de autocoaching hay ejercicios para que puedas profundizar en este hábito y mantener la motivación más allá del verano.
Estas tres herramientas no solo me han ayudado a mí, sino a muchas personas que han utilizado alguno o todos mis cuadernos de autocoaching, que contienen ejercicios prácticos para aplicar paso a paso, según tu tiempo y momento. Creados con mucho amor, conciencia y toda mi experiencia de vida personal y profesional (contienen herramientas más profundas para las que te guio paso a paso en cada uno de ellos) Cuadernos bienestar fisico y emocional
Si sientes que este verano la motivación se esconde, no estás sola. Puedes empezar por escucharte hoy, sin presión ni culpa.
💬 ¿Cuál de estas herramientas te gustaría probar primero? Cuéntamelo en comentarios o escríbeme. Estoy aquí para acompañarte.
#CompartiendoVida