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La frase más escuchada estos días.
Y si que es cierto, es un dato objetivo y real, hemos cambiado de año; pero ¿vida nueva?, tu vida sigue siendo la misma que ayer, salvo que algo extraordinario ajeno a ti haya ocurrido, por su puesto.

Solemos decir esa frase como una rutina, sin pensar realmente en ello, y como os vengo diciendo en muchos de mis post, por ejemplo en el del https://com-partiendo.es/salud/los-beneficios-de-un-abrazo/, las palabras dicen mucho, o en ocasiones, los gestos mucho más que las palabras.
Nuestra mente es tan sabia que no da puntada sin hilo, es decir, ¿para qué una vida nueva?, ¿es que la necesitamos?.

No estoy hablando de los propósitos de “este año iré al gimnasio, dejaré de fumar, perderé peso, intentaré pelar menos con la familia…” esos son propósitos que, por supuesto, tienen su porqué y para qué y que solemos hacer como ritual, hay gente que los escribe y toma las uvas con ese folio en su mano; otras personas los dicen en voz alta con su familia delante porque creen que así su compromiso será mayor…

Nada de lo expresado hasta ahora está bien, o mal, mejor o peor de lo que os voy a explicar ahora, que es mi sentido a esa frase “año nuevo, vida nueva”

Como sabéis yo soy una persona altamente emotiva y sensible, dispuesta a vivir todas las fases emotivas, de cada uno de los episodios de mi existencia; si he de reír me entusiasmo con ello y a veces he pensado que sufrir no es tan malo cuando luego podemos sentirnos reconfortados, porque hemos sorteado los avatares de la existencia (ser resliente, ¿recordáis?…) Como tú, tengo mis días buenos y no tan buenos, y como tú disfruto de las fiestas y también me deprimo… Sonrío, recuerdo y planeo… ¡¡¡Me encanta el año nuevo!!! Ya que viene cargado con otros 365 días en los que poder equivocarme, aprender, reír, llorar, enfadarme, perdonar, sufrir, ganar, perder, conocer, aprender, amar, trabajar, quedarme en paro, viajar, … ¿realmente esto es algo nuevo para mí?. En absoluto, llevo más de cuarenta años teniendo este tipo de vivencias, luego, ¿tendré una vida nueva en 2017?, NO, lo que tengo son 365 oportunidades para gestionar todo eso que ya he vivido en años anteriores de forma cada vez más beneficiosa para mí, mis experiencias vividas me dan ese aprendizaje necesario para afrontar cada situación que me presente este nuevo año con una emoción ya conocida y por lo tanto, gestionaré todo lo que me depare con mayor capacidad emocional.
La pérdida de un trabajo, por ejemplo, fue un impacto emocional nuevo para mí, ya que no lo había experimentado antes en mi vida, si pasara de nuevo claro que lo sentiría, pero lo viviría de una manera menos dolorosa y traumática.
¿Eso significa que nada me afectará y dejaré de ser tan sensible? En absoluto, porque aunque es algo que a veces me ha hecho sufrir mucho, con los años, y este 2016 en concreto, he aprendido a modularlo.

Por tanto el año nuevo nos da la oportunidad de una vida nueva, la que tú construyas, decidiendo qué cosas de tu vida hasta ahora te gustan y potenciarás cada día de este nuevo año, y cuáles no, y por tanto tenderás a ir cambiándolas.
Más que propósitos del nuevo año, deberíamos hablar de propósitos de vida, qué cosas de tu vida viviste y no te gustaste en ellas, porqué no te gustaste y como las vivirías si te sucedieran de nuevo; y por otro lado, qué cosas de tu vida si te han gustado, vivir, te gustaste sintiéndolo, haciéndolo y por tanto repetirías.
Esa es la vida nueva: Tú con tu aprendizaje de vida aplicándolo a los nuevos 365 días,

Tu vida no mejora por casualidad, mejora por el cambio.-Jim Rohn.

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