Paste your Google Webmaster Tools verification code here

Aquellas personas que hayan leído uno de mis primeros artículos sabréis que tengo la enfermedad de Crohn. Una enfermedad inflamatoria intestinal, clasificada como crónica por la medicina “convencional” y que hace ya diecisiete años me dio el mayor susto de mi vida. No solo a mí, también a toda mi familia y amigos.

Desde septiembre del año 2000 hasta noviembre del año 2014 mis recaídas eran constantes y mi salud se veía cada vez más afectada por todo tipo de tratamientos que recibía.

Cansada de escuchar a mis médicos decirme “esto es crónico, degenerativo por el tipo de tratamiento que tienes que recibir, afecta a otros órganos y provoca enfermedades colaterales…” y con unas ganas locas de comerme el mundo mientras sentía que el Crohn me comía a mí, decidí buscar alternativas. Nada que pudiera afectarme negativamente, y todo consensuado con mis médicos. Y entonces leí sobre neurociencia, biodescodificación, bioneuroemoción, medicina antroposófico-integrativa… Se trata de escuchar a la persona, sus síntomas, su situación personal, emocional… para llegar al origen, a la raíz de lo que causó el problema de salud.

Venía de probar naturopatía, homeopatía, acupuntura, …con lo que notaba alivio del dolor y de los síntomas durante un tiempo, pero transcurridos unos meses volvía a recaer. También estuve acudiendo a un psicólogo (acaban diciéndonos que lo necesitamos porque es una enfermedad dura), pero en mi caso, tampoco funcionaba. Me decía lo que ya sabía: “no te viene bien el estrés, tienes que salir para distraerte, piensa que hay gente peor que tú…” nada que mi familia, amigos…yo misma, no me dijera para motivarme cada día.

En fin, que tras leer mucho y haber visto muchos videos de personas que habían recurrido a bioneuroemoción decidí optar por esta alternativa. La mejor decisión que tomé en mi vida!! Fueron meses duros, por supuesto, no de dolor físico, que iba aliviándose al tiempo que iba soltando miles de emociones, creencias, sufrimiento propio y ajeno…
Podría escribir un libro con todo lo que me ayudó a descubrir sobre mí, por y para qué mi intestino enfermó y que situaciones desencadenaban en mí esas emociones, pensamientos, acciones…que una y otra vez me hacían recaer. Hoy no voy a profundizar en ello, aunque podéis leer algo en (https://com-partiendo.es/salud/la-mujer-sin-tiempo/)

¿Qué si estoy curada? Pues mi médico digestivo no daba crédito al ver mi analítica, mi colonoscopia, …cuando acudí a mi revisión después de haber acabado mi terapia de bioneuroemoción. “Si no te conociera y hubiera llevado tu caso estos quince años diría que eres una persona sana y que no tienes la enfermedad”…Esas fueron sus palabras exactas.

Llevo sin medicación agresiva más de dos años. No soy especialista en el tema, ni mucho menos, la bioneuroemocion, biodescodificacion, neurociencia, …son temas que me apasionan y en los que tengo una fe total, porque gracias a ello puedo decir que me siento curada.

He escrito este artículo como protagonista y fiel reflejo de una realidad que, por desgracia, aún no es ni tan si quiera conocida.

Quiero compartir con vosotros este artículo que leí en su día, y que hizo identificarme tanto que aposté por probar.

Entrevista a Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica.
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110530/54163306905/cada-organo-danado-responde-a-un-sentimiento.html

Aquí en España aún no existen, que yo conozca al menos, hospitales ni centros especializados en este tema. Pero entre todos, podemos hacer posible que se creen.

Comparte mi historia y ayúdame a crear conciencia. Porque creamos aquello en lo que creemos.