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El coaching es un proceso de acompañamiento y ayuda en el que interactúan el coach (profesional que dirige el proceso) y el coachee (el cliente, la persona que acude a buscar esa ayuda).
Sí, digo cliente, no paciente. El coaching no es una terapia para superar una enfermedad de tipo psicológico o psiquiátrico como algunas personas piensan.

El coaching se desarrolla a través de procesos personalizados y confidenciales donde los clientes desbloquean su potencial (fortalezas, capacidades, habilidades…) para maximizar su desempeño, alcanzar la madurez personal y profesional y mejorar sus resultados y satisfacción.

Nos centramos en el momento actual de la persona, profesional y/o profesional. Qué está viviendo, cómo lo está viviendo y a dónde le gustaría llegar. No vamos a su pasado, ni entramos en él para curar o sanar algo. Le damos las herramientas necesarias para que con sus recursos, y nuestro acompañamiento, llegue a esa meta o estado deseado.

¿A qué persona puede interesarle un proceso de coaching?:

– Al que tenga una meta o un objetivo sin concretar.
– Al que esté abierto a la transformación y el crecimiento personal y profesional.
– Al que esté buscando una oportunidad para cambiar su futuro.
– Al que esté frenado en algún área de su vida.
– Al que quiera encontrar sentido a lo que hace.
– Al que esté dispuesto a apostar por sí mismo, al que quiera más y mejor.
– Al que alguna de estas preguntas le haga considerar que donde está ahora o lo que está haciendo no es suficiente en la vida:

– ¿Disfrutas con lo que haces?.
– ¿Te entusiasma tu futuro?.
– ¿Esta es la vida que elegirías?.
– ¿Le encuentras sentido a lo que haces?.
– ¿Eres feliz con tus relaciones?.
– ¿Aprovechas tu tiempo libre?.
– ¿Estás dónde y con quien quieres estar?
– …

Son muchos aún los escépticos o reticentes al tema del coaching, por considerarlo algo innecesario, porque piensan que esas preguntas tienen respuestas obvias, y que no necesitan a nadie para responderlas. Cierto, la respuesta la tiene cada uno, la sabe cada uno. La cuestión es cuando esa respuesta que nos damos no nos satisface, si no todo lo contrario, nos hace sentir miedo, frustración, tristeza, desmotivación, impotencia…Ahí es donde entra la labor del coach. La respuesta la tienes tú. Pero si teniendo la respuesta, no te pones en marcha para ejecutarla, y ejecutarla con éxito…preguntante:

-¿Cómo te está afectando esta situación?
-¿Qué podría pasarte si dejas todo como está y no tomas ninguna acción?
– ¿Qué pasaría si decides actuar?¿por qué no lo has hecho ya?
– ¿Qué podrías hacer si no hubiese nada que te lo impida?

En esas respuestas verás si tienes la solución a todo por ti mismo, y si la tienes ENHORABUENA, y te animo a que te pongas a ello, lo conseguirás.

Si no la tienes, bienvenido al club de los que hemos pasado por ello. Hace unos años yo me hice esas y muchas más preguntas. Las respuestas que me daban la familia, amigos, pareja…estaban muy bien, para reconfortarme o sentir “no soy la única”…pero no solucionaban nada. Todo seguía ahí, en mi interior. Y entonces acudí a un coach.
Por motivos personales y profesionales vi muy claro la importancia de que es algo vital para mí, tanto, que decidí formarme en ello.

Mi nombre es Gloria Valle, formo parte del ilusionante proyecto de http://www.com-partiendo.es, como Experta en Coach, Inteligencia Emocional y PNL.

Si te formulas esas preguntas y no tienes las respuestas que te gustaría, no lo dudes, contacta conmigo a través de gloriavalle@com-partiendo.es, estaré encantada de acompañarte en tu proceso. O si lo prefieres cumplimenta el formulario que encuentras justo debajo.

Te espero!
Un saludo