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“Cuando menos te lo esperas llegará…” ¿cuántas veces decimos o escuchamos esto?. Uno de los dichos populares más antiguos, ¿no?. Resulta curioso que nuestros abuelos, bisabuelos…ya tuvieran algo tan claro que hoy nos cuesta tanto entender.
Esperar a que algo llegue nos lleva a:
– Dar fuerza a nuestras creencias limitantes “yo no voy a tener esa suerte”, “eso no es para mí”, “seguro que se lo dan a otro”, “estará con alguien mejor que yo”… ¿Qué son creencias limitantes? Aquellas que están tan instaladas en mí, tan arraigadas que me impiden avanzar, que me hacen sentir emociones y sentimientos de imposibilidad https://com-partiendo.es/emociones/cuando-traspaso-mis-limites/

– Perdernos lo que está sucediendo ahora…si estoy esperando a que llegue algo, puede que lo que esté sucediendo ahora mismo, lo estuviera esperando hace dos años, pero como ahora estoy esperando otra cosa…¿disfruto de lo que tengo ahora que también fue esperado por mí?…Atentos a esto, porque podemos convertirnos en eternos insatisfechos.

– Frustración, decepción, tristeza, pena…¿alguna vez os han hablado de una película, libro, lugar, persona…generándoos tanta expectación que cuando lo habéis visto habéis sentido que no era para tanto?. Las expectativas no cubiertas….

Por eso es importante saber quien somos, que queremos y qué necesitamos. Saber nuestro punto de equilibrio emocional, conseguir convivir con nuestro entorno (familia, amigos, compañeros, el clima, los vecinos, …) sin que se altere nuestro intorno (mis emociones, mis sentimientos). ¿Esto significa que me convierto en alguien impasible?¿qué dejo que todo suceda sin más?¿sin participar?¿sin buscar?¿sin esperar, desear?.
Por supuesto que no, en la vida hay que actuar para conseguir lo que queremos, hay que esperar que nos suceda todo lo que nos merecemos (creencias potenciadoras), pero desde el equilibrio interno, desde la capacidad de si algo no es como yo esperaba, no me haga caer en una decepción o tristeza más allá de lo que yo le permita…

Si consigues reconocer tus emociones, tus sentimientos y pensamientos, y no son los que quieren, vuelve a tu centro y salte de esos pensamientos que te harán entrar en bucle e hinchar cada vez más el globo de esa carga emocional.


“Cuando menos te lo esperas llegará…” se refiere justo a eso, a no cargar la emoción de la ansiedad, el estrés…por conseguir las cosas. Evitar la visión túnel que tantas veces tenemos, son esos momentos en que nos focalizamos en algo en concreto, perdiendo a su vez la capacidad de ver lo que sucede a nuestro alrededor. Igual en conseguir a una persona o un trabajo concreto, el que creemos que es para nosotros, y perdemos de vista otras oportunidades que igual son mejores…
Nuestra actitud hacia la vida siempre debe ser abierta, tranquila y segura. Mientras sepas cuáles son tus prioridades en el día a día, las cosas irán sucediéndose tal y como deben. A tu ritmo.

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