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Una vez más me siento afortunada de todo lo que aprendo con mis sobrinos. El pequeño me enseñaba el día 22 de diciembre todos los cuadernos de tareas que había realizado en el colegio este trimestre (tenía ese día cuatro años, y el día siguiente, 23 de diciembre cumplía cinco años).
Tenerle durante media hora sentado en mi regazo pasando con sus manitas folio a folio de los cuadernos, explicándome todo lo que significaba cada cosa, pidiendo que hiciera yo el repaso para saber si me lo había aprendido…momento entrañable, inolvidable para mí. Y sé que para él, para él ese momento en su vida estará ligado al muérdago… queréis saber porqué?
Antes de continuar, hago un breve resumen de dónde procede la tradición de esta mágica planta. Besarse bajo el muérdago es una más de las antiquísimas celebraciones que se originaron en la Europa Celta y que a través de los siglos fue evolucionando hasta acabar siendo una costumbre y tradición navideña.
Evidentemente, en sus orígenes nada tenía que ver la Navidad con todo lo que el muérdago representaba para los celtas. Éstos la consideraban una planta con numerosas propiedades medicinales, a la vez que místicas. Muchos remedios y ungüentos utilizados desde la época de los celtas estaban realizados a partir de esta planta.
Entre las muchas bondades que se le atribuía al muérdago se encontraba el considerarlo afrodisiaco, un potenciador de la fertilidad y la planta de la paz y el amor. Esto llevó a que muchos fueran los hogares en los que se colgase una rama de muérdago en la misma entrada, a modo de atraer la buena suerte para sus habitantes y visitantes, que reinase en aquella casa el amor y la paz y a la vez que fuese bendecida con muchos hijos.
Explicado esto, es extraño no ver en postales, dibujos, representaciones navideñas … esta planta.

En uno de los cuadernos de mi sobrino aparecía, y le encantó explicarme que es la flor de la Navidad, y que le encantaba. Le pregunté “¿y sabes que significa?” y el muy orgulloso de saberse la respuesta me dijo “La Navidad tía…”. Y le dije “sí, muy bien cariño, y dicen que también es una flor mágica…” sus ojos se iluminaron y le propuse cerrar los ojos, ponernos la planta sobre la cabeza, pensar un deseo y darnos después un beso. Le faltó tiempo y disposición para hacerlo, y al terminar, abrió los ojos muy despacito, como si temiera salir del sueño en el que seguro estaba inmerso, visualizándolo…y me dijo “he pedido que aparezca Chase estas fiestas en mi casa, o mañana en mi cumple” (para quienes no los sepáis Chase es un personaje de “La patrulla canina”, ahora mismo su personaje favorito).
Rápidamente caí en que mi madre, su abuela, le había comprado para su cumple un cojín de ese personaje y le dije “cariño, no siempre se cumplen, pero puede que aparezca de alguna manera”…se sonrojó, invadido de ilusión y nervios… El me dijo “vale tía…es difícil…y tú, ¿Qué has pedido”?, “que seas muy feliz mañana en tu cumple”. Me miró y me dijo “jo..gracias”.
Al día siguiente cuando fui a su casa me dijo “tía los dos deseos se están cumpliendo, la abuela me ha regalado a Chase en un cojín y me lo estoy pasando fenomenal. Es magia!!!. Se lo voy a contar a mamá…”
Cuando llegó la hora de abrir más regalos del cumple, echó de menos algo que decía haber pedido para su cumple, le dijimos que quizá se liara y lo pidiera en su carta a Papa Noel o a los Reyes…rápidamente me llevó a su habitación, dibujó la flor de muérdago más bonita que ha dibujado nadie, y más con su edad, y me pidió “tía, vamos a hacer la magia”… y lo fue, fue otro momento mágico, para mí, en ese mismo instante…para él será cuando lleguen sus regalos de Papa Noel o Reyes, llegue o no ese otro regalo pedido, para él es mágico el instante y su propia inteligencia emocional le hará creer en aquello que su mente crea (no lo escribí bien en la carta, igual llegó tarde y lo traen el año que viene, si lo usamos una vez ya no podemos otra hasta el año que viene porque son muchos deseos…todas estas frases salían de él al tiempo que guardamos la flor mágica.
Lo importante es que en su mente lo que ahora cree que es magia, es inteligencia emocional, el sentir que creer en algo es crearlo…

“Todo lo que imaginas puede ser real” – Pablo Picasso

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